Características de la intervención psicosocial

La intervención psicosocial puede entenderse como una serie de técnicas, estrategias, procedimientos o actividades que utiliza un interventor para producir cambios, modificar o mejorar conocimientos, aprendizaje, habilidades, cambiar creencias o actitudes, entre otros aspectos posibles, para mejorar o resolver alguna carencia, necesidad o problema social (Barriga et al, 1987; pocznik y Pequegnat, 1995; Lodzinski, 2003), con la última función de mejorar el bienestar, la calidad de vida y, en general, la vida de las personas.

La intervención psicosocial puede realizarse en diferentes dominios de análisis. Si se siguen los dominios de análisis identificados por Sapsford (1998), se identifican cuatro dominios de intervención:

  1. Dominio intrapersonal. Dirigida a crear, potenciar o cambiar actitudes, atribuciones, creencias o valores, entre otros aspectos.
  2. Dominio interpersonal. Ocurriría cuando se intenta modificar y mejorar las relaciones entre distintas personas (p. ej., los padres con los hijos, las relaciones entre iguales o el profesional sanitario con el paciente).
  3. Dominio grupal. Pretendería mejorar la cohesión o el rendimiento de un grupo o la relación entre distintos grupos, como equipos de deportes o grupos de iguales.
  4. Dominio societal. Intentaría actuar sobre las estructuras, sistemas y procesos macrosociales, como la inseguridad ciudadana, el sexismo, el racismo o la xenofobia.

De esta manera, se están limitando claramente los contenidos de la intervención a los aspectos propiamente psicosociales y aun así, la extensión de las necesidades sociales a las cuales la intervención psicosocial puede llegar para intentar resolverlas es amplísima. En la actualidad es difícil encontrar aspectos que escapen a la influencia social. En cambio, es difícil encuadrar una intervención puramente clínica que trate solo aspectos psicológicos individuales.

Hablar de necesidades psicológicas y sociales puras muchas veces se aleja de una realidad psicosocial que se va imponiendo cada vez más. Por ello se parte del modelo de un individuo socio-histórico y activo (Blanco y Varela, 2007). La intervención se produce con alguien que, a su vez, está inmerso y definido por un contexto social específico, que es un elemento importante que debe tenerse en cuenta. Esta amplitud en el abordaje de la intervención psicosocial es, precisamente, una característica muy difícil de llevar a cabo. Como consecuencia de esta dificultad, muchas veces, una investigación completa y exhaustiva se queda sin intervención o se reduce a un programa en que se trata solo lo que se podría hacer y, muchas veces, con metodología multidisciplinaria.

Sánchez Vidal y Morales (2002) resaltan algunas de las dificultades generales con que se encuentra la
intervención psicosocial:

  • Las barreras o la imposibilidad de acceder a las estructuras sociales globales que están influyendo o determinando las situaciones sociales complicadas y disfuncionales.
  • La complejidad de los asuntos sociales y su modificación.
  • La dificultad de acceso a la población necesitada.
  • El tiempo que normalmente tiene que trascurrir para obtener los resultados de la intervención.
  • Los problemas éticos que pueden plantearse
  • Tener que utilizar con frecuencia métodos interdisciplinarios.

Características de intervención psicosocial

DefiniciónSerie de técnicas, estrategias, procedimientos o actividades que utiliza un interventor para producir cambios, modificar o mejorar conocimientos, aprendizaje, habilidades, cambiar creencias o actitudes, entre otros aspectos posibles, para mejorar o resolver alguna creencia, necesidad o problema social
FunciónMejorar el bienestar, la calidad de vida y, en general, la vida de las personas
Objeto
de intervención
Necesidades sociales y de cambio de las personas. Se abordan los diferentes niveles de análisis
PerspectivaPsicosocial, lo que amplía su área de intervención
Concepcíón
de la persona
Socio-histórica
Dificultades en su
realización
Intervención de muchas variables. Utilización de metodología
multidisciplinaria. Barreras de acceso a las estructuras sociales, población necesitada y ayudas. Dilatación en el tiempo para obtener los resultados. Problemas éticos. Falta de reconocimiento

REFERENCIAS

  • Arias Orduña, A. (2016). Psicología social aplicada (1a ed., reimp. ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.

Deja un comentario

Ir al contenido