El enfoque chomskyano y la adquisición de la gramática

Chomsky (1965, 1968). Propone la existencia de un dispositivo innato de adquisición del lenguaje (DAL) que permita en un período relativamente corto de tiempo la adquisición de la gramática generativa. Además, este dispositivo debe ser capaz de permitir la adquisición de cualquier lengua humana particular, por lo que constituye lo que podemos llamar una gramática «universal» .
Bloom, 1993; Lightfoot, 1989; Meisel, 1995. La adquisición del lenguaje se reduciría al establecimiento en la gramática universal innata, de los adecuados parámetros que caracterizan la gramática específica de una lengua determinada.

Para Piaget el lenguaje sería una manifestación más de las aptitudes cognitivo-simbólicas de la especie humana, una parte entre otras de la función simbólica o semiótica. Para Piaget, aunque existirían algunos rasgos peculiares del aprendizaje de la lengua, debidos a la maduración biológica, como la existencia de períodos sensibles, su adquisición se realizaría en forma semejante a como se producen otros tipos de aprendizajes cognitivos, en interacción con el habla de los adultos.

Para Chomsky, el rasgo principal de la comunicación lingüística humana es la «creatividad», el hecho de que los niños hacia los 5 años sean capaces de producir y comprender un número infinito de oraciones diferentes, muchas de las cuales no han oído previamente nunca. Chomsky propone la existencia de un dispositivo innato de adquisición del lenguaje (DAL) que permita en un período relativamente corto de tiempo la adquisición de la gramática generativa. Además, este dispositivo debe ser capaz de permitir la adquisición de cualquier lengua humana particular, por lo que constituye lo que podemos llamar una gramática «universal». Una versión más reciente de la teoría chomskyana ha acentuado el carácter innato al mantener la existencia de una gramática universal que forma parte del conocimiento inscrito en la dotación genética del ser humano. Esta gramática ya no es concebida como un sistema de reglas, sino únicamente como un conjunto de principios y parámetros que determinan el rango posible de lenguas humanas (Chomsky, 1981).

Chomsky cuestiona la concepción de Piaget (y de otros) sobre el origen del lenguaje, sostiene que el lenguaje responde a una facultad, órgano mental específico, o módulo (ver modularidad), con dos características principales:

  • Carácter encapsulado, es decir, con un funcionamiento independiente de otros procesos cognitivos.
  • Naturaleza innata, es decir impreso en los circuitos neurológicos de nuestro cerebro y transmisible, por tanto, a través de la herencia genética de la especie.

Según la teoría de los principios y parámetros la adquisición del lenguaje se reduciría al establecimiento en la gramática universal innata. El argumento principal a favor de esta concepción tan radicalmente innatista es la profunda discrepancia que según estos autores existe entre el conocimiento lingüístico que muestran los niños pequeños y la relativamente poca experiencia lingüística que poseen. Este argumento se basa en la llamada pobreza del estímulo, es decir, que los niños son capaces de «aprender» su lengua materna a partir de, como decía Chomsky, unos datos lingüísticos primarios «muy reducidos y degradados», algo que como veremos, es puesto en entredicho por otros enfoques teóricos. Además, algunos autores sostienen que en la experiencia lingüística de los niños pequeños, los niños no reciben una corrección sistemática de los errores que cometen durante la adquisición de la lengua.

En algunas lenguas, como el español o el italiano, muchas oraciones son gramaticalmente correctas aunque no aparezca el sujeto, siempre que en el contexto quede claro implícitamente; por ejemplo, en castellano podemos decir: «Voy al teatro esta tarde». Por el contrario, otras lenguas, como el francés o el inglés, exigen siempre que aparezca el sujeto («I go to the theatre this evening»). La idea es que un número mínimo de ocasiones (incluso una sola vez) en que un niño pequeño escuche oraciones sin sujeto explícito, activará o «disparará» (trigger) el establecimiento del valor positivo en el parámetro del sujeto-nulo. No es, por tanto, que el sujeto haya aprendido tras una experiencia lingüística completa y repetida que en su lengua se pueden ex presar oraciones sin sujeto explícito. Los partidarios de este enfoque, como vemos, niegan de hecho que exista un aprendizaje, en sentido estricto, de la lengua. Por el contrario, sostienen una explicación de la adquisición del lenguaje en términos de establecimiento de parámetros a partir de una experiencia «disparadora»; así, la adquisición de la gramática de una lengua consiste en el proceso de determinación de los valores correctos en los parámetros de la gramática universal. La secuencia de adquisición de los diferentes principios y parámetros viene dada por la maduración de la base neurológica en la que está codificada la gramática universal, así como por la existencia de una secuencia u orden entre los parámetros; es decir, el establecimiento de determinados parámetros sería el requisito la adquisición de otros posteriores.

REFERENCIAS

  • García Madruga, Delval, & Delval, Juan. (2019). Psicologia del desarrollo I (2ª ed. rev. ed., Grado (UNED); 6201201). Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.

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