El MÉTODO CIENTÍFICO Y LAS ESTRATEGIAS DE INVESTIGACIÓN

INTRODUCCIÓN

El método científico plantea un procedimiento general para la obtención de conocimiento, que implica el ciclo completo de la investigación y cuyas reglas básicas son aplicables, por su nivel de generalidad, a diversos problemas de estudio.

La diferenciación de las distintas estrategias metodológicas de investigación en Psicología se puede realizar desde diversos criterios. Un primer criterio nos identifica si la investigación se realiza desde un planteamiento cualitativo o cuantitativo y, a su vez, en cada una de estas aproximaciones podemos diferenciar distintos métodos.

EL MÉTODO CIENTÍFICO

¿Qué caracteriza al método científico?

Muchos filósofos de la ciencia sitúan los inicios de la ciencia moderna en la segunda mitad del siglo XV y principios del XVI. El proceso de cambio acontecido en ese periodo, conocido como la revolución científica, supuso un giro crítico en el modo de conocer el mundo; aunque, como todo lo humano y cultural, no sobrevino de forma súbita sino gradualmente. Esta evolución a la ciencia moderna se ha definido como una nueva forma de mirar el mundo, funcional y mecanicista, y en la que prima el interés pragmático del control sobre la naturaleza (Mardones, 2001).

Shadish, Cook y Campbell (2002) proponen tres claves que intervienen y caracterizan a la ciencia moderna:

  • El papel de la observación sistemática como rasgo central de la ciencia, con la finalidad de explicar cómo funciona la naturaleza, pero también de corregirse a sí misma.
  • Los investigadores tratan de controlar las influencias extrañas que puedan limitar o sesgar sus observaciones.
  • Se pasa de una observación pasiva de cómo ocurren las cosas de forma natural a una observación activa de las consecuencias de introducir cambios deliberados (la experimentación).

Entre el siglo XVII al siglo XVIII se establece claramente el modo de hacer ciencia, el método científico. Podemos definir el método científico como un procedimiento general, empírico, sistemático, controlado y crítico, para la obtención de conocimiento. General porque proporciona unas claves básicas que son adaptables a las necesidades específicas de las diferentes disciplinas.

Empírico porque se basa en la observación de los hechos. Sistemático y controlado porque exige una planificación y aplicación rigurosa, donde el registro de las observaciones se realiza de forma ordenada y controlada para obtener datos fiables. Y crítico porque debe ser revisable, someterse al juicio objetivo externo y corregirse a sí mismo. En relación con esta última característica, algunos autores destacan la importancia de que el conocimiento obtenido con el método científico sea conocimiento público.

La replicabilidad de la investigación y la realización de estudios de replicación son fundamentales para asegurar la credibilidad y la eficiencia de la investigación científica. Proporcionan tanto la oportunidad de detectar casos en los que el procedimiento y, por tanto, las conclusiones de un estudio sean incorrectos, como la posibilidad de revisar las teorías que subyacen a su planteamiento cuando se acumulan evidencias que las contradicen. Se trata de entender la ciencia como un desarrollo social (un bien social), una forma de colaboración a gran escala en el espacio y en el tiempo (Stanovich, 2010).

Según las estrategias de razonamiento implicadas en el proceso de investigación y en la elaboración de las conclusiones, se distingue entre método inductivo y método hipotético-deductivo. En el método inductivo. Se extraen las conclusiones por inducción, esto es, de la observación repetida de los hechos particulares se extraen conclusiones generales para todos los objetos o eventos de esa misma naturaleza. En el método hipotético-deductivo se aplican, en diferentes momentos del proceso investigador, tanto la inducción como la deducción. En este método ocupan un lugar especialmente relevante las hipótesis. Solo la acumulación de estudios que contengan resultados contrarios a las hipótesis derivadas de una teoría conseguirá que se produzcan cambios sustanciales en ella o, incluso, su abandono por otra teoría con mejor capacidad explicativa.

¿Qué es una teoría científica?

En ciencia, una teoría es una elaboración conceptual, un entramado lógico de ideas que pretende explicar cómo y por qué ocurre un fenómeno; y esta explicación puede tener ya un gran respaldo empírico en muchos aspectos, aunque también puede tener otros pendientes de poner a prueba. Kerlinger (1985) define formalmente una teoría como “Un conjunto de constructos (conceptos), definiciones y proposiciones relacionadas entre sí, que presenta un punto de vista sistemático de fenómenos mediante la especificación de relaciones entre variables, con el objeto de explicar y predecir los fenómenos”.

Funciones y cualidades de las teorías científicas

Una teoría es útil en la medida en que describe, explica y predice el fenómeno al que se refiere, organiza el conocimiento y orienta la investigación sobre ese fenómeno (Hernández, Fernández y Baptista, 2007). Podemos destacar como funciones básicas de una teoría las siguientes:

  • Sistematizar el conocimiento sobre un fenómeno.
  • La función fundamental de una teoría es explicar cómo y por qué ocurre un fenómeno.
  • En la medida en que una teoría es capaz de explicar un fenómeno permitirá hacer predicciones sobre si, dadas ciertas condiciones, este se producirá o no y de qué manera.
  • Generar nueva investigación. Una vez realizada la investigación, los resultados se ponen en relación con la hipótesis y con la teoría de la que se derivó la hipótesis, bien sea para reafirmar su capacidad explicativa o para revisarla, si los resultados no fueran congruentes con ella. En estos procesos, ya sean de fortalecimiento o de necesidad de revisión de la teoría, surgen nuevas preguntas que darán lugar a nuevas investigaciones.

¿Qué hace a una teoría más valiosa y útil que otra? Podemos tratar de responder a esta cuestión enunciando las cualidades fundamentales de una teoría:

  • Una teoría es susceptible de prueba cuando de ella se derivan hipótesis que pueden ser contrastadas empíricamente.
  • Coherencia lógica. Una teoría debe tener coherencia interna: sus elementos y las relaciones entre ellos deben estar formulados de forma clara y precisa, y sus afirmaciones deben estar lógicamente interrelacionadas y sin contradicciones.
  • Capacidad de descripción, explicación y predicción. Una teoría debe ser capaz de definir el fenómeno, con sus componentes y mecanismos de manifestación.
  • Alcance. Una teoría posee mayor alcance explicativo, cuanto mayor sea el número y la diversidad de fenómenos que pueda explicar.
  • Simplicidad (principio de parsimonia). La simplicidad no puede considerarse un requisito, pero sí una cualidad deseable.
  • Fertilidad. Cuanto mayor sea la capacidad de una teoría para generar nuevas preguntas de investigación, mayor será su contribución al avance en el conocimiento.

Como ejemplo de las cualidades y funciones de una teoría ponen la teoría de la disonancia cognitiva de Leon Festinger (1957). Es una teoría sencilla y coherente, en la que se pueden identificar claramente los componentes del fenómeno y los mecanismos de actuación. De ella se pueden deducir o derivar hipótesis contrastables con estudios empíricos, por lo que es susceptible de ser puesta a prueba. Y a pesar de su sencillez, es una teoría con gran capacidad explicativa de los cambios psicológicos que se dan en determinadas circunstancias y permite hacer predicciones. También es una teoría fértil, una de las que más investigaciones ha generado en Psicología Social, y que sigue generando nuevas preguntas de investigación como, por ejemplo, ¿la disonancia es un fenómeno universal o depende de la cultura? Y, además, es una teoría con gran amplitud, con un gran alcance explicativo. Puede explicar fenómenos tan diversos como la dificultad para aceptar el hecho de hacer trampas en los exámenes online (minimizando los argumentos en contra, evitando las fuentes de información disonante y sobre todo empleando eufemismos).

Otros términos relacionados con las teorías: modelos, perspectivas, constructos y variables

Los modelos pretenden tener un alcance explicativo menor que las teorías, en el sentido de que sirven para explicar fenómenos específicos con un ámbito de aplicación acotado. A menudo se expresan en términos de ecuaciones (modelos matemáticos) o estructuras funcionales concretas, y a veces utilizan analogías que ayudan a expresar sus claves estructurales y mecanismos. Sin embargo, el término perspectiva refleja una aproximación general más amplia que una teoría, desde la que se plantea la explicación o interpretación de un fenómeno. Otro término que precisa cierta aclaración es el de constructo. Hemos definido una teoría como un entramado conceptual, y de hecho es usual que una teoría en su desarrollo argumentativo incluya constructos. Con el término constructo hacemos referencia a un concepto abstracto, que no es directamente observable. La inteligencia, la creatividad o la ansiedad son ejemplos típicos de constructos en Psicología.

Una variable es una característica que podemos observar o medir en los objetos o en los fenómenos, y que puede presentar al menos dos valores. Es decir, es un rasgo o característica que varía de unas personas a otras o de unas situaciones a otras.

MÉTODOS, DISEÑOS Y TÉCNICAS: CLARIFICACIÓN DE CONCEPTOS

Según Moreno (1983), los métodos particulares son “expresiones concretas del procedimiento general que constituye el método científico”. Los métodos hacen referencia a todo el proceso de investigación, adoptando una determinada estrategia general que condiciona el desarrollo de cada una sus etapas, en la necesidad de mantener su coherencia interna. Sin embargo, las técnicas constituyen modos específicos o procedimientos para realizar diferentes etapas particulares que, como dispositivos auxiliares, posibilitan la aplicación de los métodos. De esta forma, podemos hablar de técnicas de documentación, técnicas de muestreo, técnicas de control, técnicas de recogida de datos, técnicas de análisis de datos, etc. La diferencia fundamental entre técnicas y métodos radica en su amplitud, y su relación es de parte-todo. Un método, en su aplicación en una investigación, se apoya en diversas técnicas que van haciendo viable el recorrido por las diferentes etapas, y, a su vez, una técnica determinada (por ejemplo, una técnica de muestreo para la selección de los participantes o una técnica de recogida de datos como un cuestionario o un test) puede ser aplicable en investigaciones desarrolladas con estrategias o métodos distintos.

En un punto intermedio, conceptualmente hablando, entre los métodos y las técnicas se situaría el diseño. El concepto de diseño de investigación está vinculado a la elección y especificación del procedimiento para la obtención de datos que permitirá afrontar un problema de estudio o contrastar una hipótesis. Se ha definido de forma bastante clara el diseño como «un plan estructurado de acción que, en función de unos objetivos básicos, está orientado a la obtención de información o datos relevantes a los problemas planteados» (Arnau, 1990, p. 27).

LA INVESTIGACIÓN CUANTITATIVA Y LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA

La investigación en Psicología se ha desarrollado bajo el predominio de la aproximación cuantitativa, cuyo cometido principal es contrastar (poner a prueba) hipótesis a partir de estudios empíricos en los que se miden las variables de estudio. El método que utiliza es el hipotético-deductivo. Este método tiene sus raíces en los principios filosóficos del positivismo, que postula que los únicos objetos dignos de estudio son aquellos observables y medibles. A su vez, se parte de la premisa de que la realidad es única y concreta, y que el científico debe mantenerse imparcial y objetivo en el proceso de investigación. Sin embargo, la aproximación cualitativa tiene sus raíces en otras perspectivas filosóficas: el constructivismo y la fenomenología.

Desde el constructivismo se supone que la realidad es una construcción que emerge de la relación entre el sujeto que conoce y el objeto de conocimiento. Asimismo, desde la perspectiva fenomenológica se considera que la existencia de la persona no puede verse separadamente del mundo, ni el mundo aparte de la persona. Estas dos perspectivas filosóficas (constructivismo y fenomenología) mantienen que la realidad es una construcción o interpretación del mundo y, por tanto, plantean que la realidad no es única. La investigación cualitativa supone que la realidad adquiere distintos significados para los individuos; la realidad es múltiple y no existe una verdad absoluta, sino que la verdad está determinada histórica y socialmente.

A diferencia de la investigación cuantitativa, los investigadores cualitativos proceden de modo inductivo. La herramienta en este proceso es el propio investigador que toma contacto directo con la realidad. Su objetivo no es establecer leyes, sino comprender la realidad. Así, los investigadores cualitativos se caracterizan por hacer diseños poco estructurados; el diseño se va construyendo a medida que los datos van proporcionando hallazgos.

En Psicología, así como en otras ciencias sociales y de la salud, aunque la aproximación cuantitativa ha sido dominante, se está desarrollando un interés creciente por los recursos y técnicas de la investigación cualitativa, y aumenta gradualmente la presencia de estudios con el método mixto que aúna ambas aproximaciones, cuantitativa y cualitativa (Tashakkori y Teddlie, 2003).

INVESTIGACIÓN CUANTITATIVA: ESTRATEGIAS MANIPULATIVAS y ESTRATEGIAS NO MANIPULATIVAS

Este epígrafe trata sobre las estrategias que se utilizan en la investigación cuantitativa.

Estrategias manipulativas

La estrategia más potente de investigación cuantitativa es la experimentación. Al realizar un experimento:

  • Manipulamos (introducimos en la situación y variamos) lo que suponemos como causa (variable independiente, VI), para poder observar sus efectos en otra variable (variable dependiente, VD).
  • Observamos cómo las variaciones que hemos manejado en la causa (VI) se asocian (covarían) con cambios en los efectos (VD).
  • Controlamos que en la situación no interfieran otras variables (variables extrañas) cuya influencia pueda confundirse (explicaciones alternativas) con el efecto de la causa estudiada.

La característica fundamental de la investigación experimental es el estudio de las relaciones causales entre las variables a través de la manipulación directa de las variables independientes, la medida de sus efectos sobre las variables dependientes y el control sobre aquellas variables potencialmente contaminadoras de los resultados (variables extrañas). Son diversas las formas en las que el investigador puede proceder para realizar un experimento teniendo en cuenta esas claves. Los objetivos de la investigación y las exigencias de la hipótesis llevarán al investigador a elegir los procedimientos concretos con los que planificar y llevar a cabo el estudio.

Estrategias no manipulativas

En determinados problemas de estudio, las variables implicadas no pueden ser manipuladas, sea por razones éticas o por su propia naturaleza si son variables organísmicas (p. ej., la edad o el sexo) o que forman parte de la historia vital de las personas (p. ej., tamaño de la familia, nivel formativo, experiencia laboral u otras). Cuando las variables no son manipulables, su estudio se puede realizar a través de la selección de los participantes en función de que posean entre sus características un determinado valor o modalidad de las variables de estudio; esto es, trabajamos con variables de selección de valores. La investigación que no puede utilizar la manipulación y se basa en variables de selección de valores utiliza una estrategia no manipulativa.

No todos los problemas permiten su estudio a través de la manipulación de variables cuyos valores introduce el investigador de manera controlada para poder valorar sus efectos en la variable dependiente.  Es entonces cuando podemos recurrir a las estrategias de investigación no manipulativas, en las que trabajamos a partir de la selección de los participantes en función de sus características, su evaluación y el análisis de la relación entre las distintas variables a través de los datos que ellos mismos nos proporcionan sobre ellas. Esta estrategia de investigación coincide en sus características básicas con el históricamente conocido, y aún denominado así en algunos textos, como método correlacional. Esta estrategia de investigación creó pronto, a finales del siglo XIX y principio del XX, su espacio propio en la Psicología y ha mantenido siempre su vigencia, si bien su denominación se ha ido modificando. La denominación de método correlacional toma como referencia la correlación, una técnica de análisis estadístico muy utilizada en estos estudios. Sin embargo, los aspectos característicos y diferenciadores de este tipo de estudios son de mayor amplitud metodológica. Son aspectos que afectan a la planificación del estudio, ya que los elementos críticos que les caracterizan son: en primer lugar, la naturaleza de las variables, porque son variables de selección de valores, y en segundo, el procedimiento de recogida de datos, dado que no hay manipulación intencional sino medida de los participantes seleccionados en las variables de estudio. Estos aspectos del procedimiento investigador tendrán implicaciones para las técnicas de análisis de datos a aplicar, pero tienen también importantes implicaciones en la interpretación de los resultados.  En este sentido, hablamos de estrategias no manipulativas y de ellas trataremos más a fondo tres tipos de estudios: ex post facto, de encuesta y observacionales.

Cuando el estudio se realiza sin manipulación, recogiendo información de la realidad existente, y sus objetivos son el análisis de las relaciones funcionales entre esas variables (objetivos analíticos/relacionales), el estudio planteado se ajusta a las características de lo que se ha denominado estudios ex post facto (Kerlinger, 1985; León y Montero, 2015).

Cuando los objetivos de la investigación tienen como prioridad lograr describir fielmente las características, opiniones, creencias, actitudes u otros rasgos de una población a través del estudio de una muestra representativa de ella, se suele identificar como estudio de encuesta.

Por otra parte, cuando el objetivo de la investigación es el estudio de la conducta espontánea en situación natural, la estrategia de investigación aplicada debe conciliar el nivel de sistematización y rigor suficiente para proporcionar conocimientos científicos, con la protección del grado máximo de realismo y naturalidad de los datos obtenidos. Esta conciliación es la característica fundamental de los estudios observacionales.

LA APROXIMACIÓN MULTIMÉTODO

Conviene recordar que si bien hay métodos que por sus recursos resultan más potentes que otros para el análisis de las relaciones entre las variables, también es cierto que la adecuación de la metodología elegida a los objetivos y a la naturaleza del problema de estudio, así como la correcta y rigurosa realización del estudio empírico son aspectos fundamentales para la validez y utilidad de las conclusiones de una investigación. Por otra parte, la complejidad del objeto de estudio, no ya de la Psicología como disciplina sino de cada uno de sus ámbitos de actuación, plantea la necesidad en muchas ocasiones de una aproximación multimétodo.

Actualmente se puede hablar de una situación de coexistencia y complementariedad de diversas estrategias. La aproximación multimétodo permite aprovechar las aportaciones específicas de distintas estrategias metodológicas, compensando sus posibles limitaciones, y puede suponer la combinación de estudios experimentales y estudios no manipulativos, como piezas complementarias en una línea de investigación.

REFERENCIAS:

  • Quintanilla Cobián, L. (2019). Fundamentos de investigación en psicología (1ª ed.). Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.
0 0 vota
Valoración
Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments
0
Deja tu comentario y recibe un regalox
()
x