El método de observación de Bales

Una de las técnicas de observación sistemática de grupos más conocida y empleada en el ámbito de la investigación grupal es el Análisis del Proceso de Interacción (API) desarrollado por Robert F. Bales (1950) en la Universidad de Harvard, tras varios años de estudio de grupos y con el fin de aportar una técnica de codificación científica de la interacción grupal, como una base objetiva para el estudio de los procesos y estructura grupales. La técnica es también conocida como el Método de Observación de Bales (MOB). Se trata de un sistema de categorización de los procesos de interacción de un grupo. Consiste en un conjunto de 12 categorías con las que se puede registrar la interacción de los participantes de un grupo.

Bales (1950) parte de un primer supuesto fundamental y de un segundo supuesto adicional para plantear su modelo (ver Morales, 1987a). El supuesto fundamental se refiere a que en los grupos pequeños, compuestos de una serie de personas que interactúan entre sí, y que reaccionan de determinada manera a las situaciones externas, se producen dos peculiaridades. La primera es que las personas que integran el grupo tienen unos problemas comunes de tarea relacionados con la obtención de una meta (según Bales esta es la dimensión instrumental de la interacción social). La segunda particularidad es que dichas personas también tienen problemas sociales y emocionales producidos por el contacto entre ellos (según Bales es la dimensión socioemocional de la interacción social). El supuesto adicional al que se refiere Bales es que cada individuo puede ser analizado en función del impacto que ejerce sobre los problemas de tarea, sociales y/o emocionales. Por estos motivos, Bales asume que todas las acciones que llevan a cabo los sujetos de un pequeño grupo son interacciones.

La idea de Bales era que las interacciones sociales de las personas se producían en un «sistema» que puede ser medido. Esto permitiría explicar y predecir el comportamiento de las personas. A tal fin, Bales elaboró un sistema de categorías de observación.

El método de observación de Bales está dividido en dos áreas: socioemocional y de tarea. Cada área a su vez consta de dos direcciones: positiva y negativa. Y cada una de estas dos direcciones tienen tres posibles niveles de implicación: mínima, media y máxima. Esto hace un total de 12 categorías.

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Uno de los problemas que se plantea en el método de observación de Bales es decidir los límites de cada una de las unidades de interacción (es posible que en la comunicación entre los sujetos existan aspectos que se puedan incluir en varias categorías). Una cuestión que ayuda a registrar la interacción es determinar si ésta es una emisión o una reacción (como respuesta a una emisión). A continuación se presenta una descripción del sistema de categorías de observación que consideramos suficiente como para que pueda resultar una guía a todo aquel que desee dar sus primeros pasos para utilizar el método de observación de Bales. Por ejemplo en Alonso, Huici y Morales (1989, pp. 70-80) se puede encontrar una descripción más detallada de las doce categorías. Por otra parte, hay que señalar que ha habido dos formulaciones del sistema de categorías con pequeñas variaciones.

1) Mostrar solidaridad. Comportamientos relacionados con la solidaridad, como ser amable al recibir a alguien nuevo en el grupo, saludarle, darle la mano, o cuando alguien llega a una reunión ofrecerle alguna cosa, felicitarle por algo, animarle, interesarse por su situación personal, tratar de ayudarle, intentar llegar a acuerdos, conciliar, mediar, mostrar agradecimiento, estima y/o admiración, etc.

2) Mostrar liberación de la tensión. Manifestaciones de alegría, agrado, relajación, distensión, bromas humorísticas, reacciones favorables ante una broma de otra persona, reírse, y todo lo que suponga una reducción de la tensión del grupo.

3) Estar de acuerdo. Expresión de acuerdo con algo. No se busca autoafirmarse o hacerse valer, sino asentir a las sugerencias de otro u otros. Incluye las muestras que indican que se ha entendido lo que otro ha dicho. Reconocer un error, dar la razón, pedir perdón, ceder a alguna petición y cualquier comportamiento que supone un sometimiento pasivo.

4) Dar sugerencias. Tratar de que los demás miembros del grupo entiendan su postura, pero sin imponerla. También se incluyen las sugerencias acerca de qué hacer para conseguir algún objetivo.

5) Dar opiniones. Acciones que suponen una opinión, deseo o juicio de valor. También se incluye aquí la expresión de los sentimientos y valores.

6) Dar orientación. Dar información, explicar lo que intenta decirse, atraer la atención de los demás para decirles algo.

7) Pedir orientación. Solicitar información, aclaraciones o confirmaciones. Preguntas directas que necesitan de una respuesta concreta.

8) Pedir opinión. En este caso la expresión que se solicita implica un juicio valorativo. Puede ser pedir a alguien que interprete lo que ha pasado en una determinada situación. Principalmente se pretende averiguar algo sobre los sentimientos, pensamientos, actitudes y valores del resto de los miembros del grupo.

9) Pedir sugerencias. Solicitudes sobre acciones a llevar a cabo (principalmente para conseguir los objetivos del grupo). No se incluyen las que van acompañadas de aspectos emocionales (estas se incluirían en las categorías «mostrar tensión» o «mostrar antagonismo»).

10) Estar en desacuerdo. No contestar a alguien del grupo, mirar para otro lado (actitud fría en general), negarse a comprometerse con algo, quedarse indiferente, manifestar directamente desacuerdo. También incluye la duda, desconfianza, incredulidad, sorpresa. Al igual que la categoría anterior, tampoco incluye aspectos emocionales.

11) Mostrar tensión. Tirantez, expresión de ansiedad, impaciencia (morderse las uñas, tartamudear, sudar, etc.), frustración (mostrar descontento o desilusión), sentimiento de culpa. Exagerar una actitud o comportamiento para mostrar que se siente incomprendido o apartado del grupo (psicológicamente). Mostrar que se está aburrido y/o ausente.

12) Mostrar antagonismo. Devaluar el estatus del otro. Autoafirmación a expensas de los otros miembros del grupo. Autoritarismo sin interés por cómo puede afectar a los demás. Intentando controlar a los demás limitando su libertad.

En el área de la tarea se puede distinguir entre las categorías de intentos de solución de problemas (4, 5, 6) y las de preguntas (7, 8, 9). El sistema permite obtener mucha información del grupo que se puede condensar a través de una serie de índices que agrupan a las categorías y nos indican ciertos aspectos del proceso grupal. En la siguiente tabla se presentan algunos de estos índices.

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La obtención de los índices permite comparar la frecuencia relativa de los distintos procesos dentro de un grupo, las etapas dentro de una sesión de grupo o el funcionamiento de distintos grupos. Así, por ejemplo, un estudio que comparaba los estilos de interacción de estudiantes mujeres y hombres (Hutson-Comeaux y Kelley, 1996). Según se pudo comprobar, las chicas empleaban las categorías socioemocionales positivas y los chicos las de tarea. Por otra parte, en nuestro país Martínez, Orengo y Prieto (1998) emplearon el método para estudiar la interacción grupal en una tarea de toma de decisiones a través de videoconferencia, mostrando como esta técnica favorece la toma de decisión en grupo.

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