Egoísmo ético

El egoísmo ético es una derivada del utilitarismo; postula que las personas deben tener la norma social ética de obrar para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar.

Tratando al vicio con el mayor candor y haciéndole todas las concesiones posibles, tenemos que reconocer que no hay en ningún caso el pretexto más mínimo para, desde la perspectiva del interés propio, concederle preferencia sobre la virtud; excepto, quizá, en el caso de la justicia, donde, considerando las cosas desde un cierto punto de vista, a menudo puede parecer que un hombre sale perdiendo por su integridad. Y, aunque se admita que sin el respeto por la propiedad ninguna sociedad podría subsistir, sin embargo, de acuerdo con la forma imperfecta en que se dirigen los asuntos humanos, un bribón inteligente puede pensar en casos particulares que un acto de iniquidad e infidelidad puede proporcionar una adición considerable a su fortuna sin causar una brecha considerable en la confederación o unión social.Que la honestidad constituye la mejor política puede ser una buena regla general, pero es susceptible de muchas excepciones. Y quizás pueda pensarse que se conduce con más sabiduría quien observa la regla general y se aprovecha de todas las excepciones.

Hume: EPM, 9.2.10. [Negritas de JOSÉ L. TASSET.] Traducción castellana procedente de Hume, Investigación Sobre Los Principios De La Moral.: 155-156
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