INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL

Se ha comprobado que la construcción del conocimiento, la utilización del conocimiento y la intervención pueden considerarse un proceso hacia la mejora de la calidad de vida y el bienestar.

  • Investigación aplicada. En un primer momento, es necesario aplicar la psicología social a aspectos relevantes para obtener los conocimientos aplicables necesarios para comprenderlos.
  • Utilización del conocimiento. En segundo lugar, ese conocimiento puede utilizarse en procesos intermedios de asesoramiento y mediación con una función predictiva.
  • Intervención psicosocial. Por último, la utilización de esos mismos hallazgos permite intervenir en los problemas sociales para intentar mejorar las condiciones de vida y su calidad.

Dentro de una perspectiva positiva e integral de la salud (estado de bienestar físico, psicológico y social), el cambio social al cual se dirige sería el aumento de la calidad de vida. Se rechazan las dicotomías entre ciencia básica y ciencia aplicada, y entre ciencia aplicada e intervención. Este proceso muestra un desplazamiento de los principios teóricos hacia la acción, desde los conocimientos que se obtienen de la investigación aplicada, que permiten formular predicciones sobre los acontecimientos, hasta la intervención para mejorar la calidad de vida, que de nuevo puede, como señala Sánchez Vidal (2002), volver el proceso en sentido inverso, desde la acción y generando conocimiento utilitario hasta el desarrollo de conocimiento general. Sobre estas bases, la intervención, en términos concretos, se refiere a la acción directa sobre una necesidad social mediante unas estrategias de intervención y evaluación (Sánchez Vidal, 2002).

Etapas, actividades y funciones de la psicología social aplicada.

Sánchez-Vidal (2002) caracteriza las acciones psicosociales, en comparación con la intervención clínica tradicional en psicología, y detalla las ventajas del enfoque psicosocial para resolver los problemas sociales y potenciar el desarrollo humano. Define la acción psicosocial como acciones supraindividuales, dirigidas a grupos humanos, interacciones y elementos compartidos y acciones centradas en las desigualdades sociales y grupos más débiles, teniendo en cuenta el poder y su distribución como factores clave. Y señala las ventajas que se derivan de la perspectiva psicosocial para solucionar los problemas sociales:

  • Es más adecuada para resolver este tipo de cuestiones, que son supraindividuales y con raíces sociales.
  • Es un enfoque que amplía la gama de intervenciones respecto al tipo de problemas que puede resolver (problemas que afectan a gran número de personas y colectivos).
  • Es de mayor eficacia ya que conlleva actuar sobre factores psicosociales; de otro modo, las aplicaciones quedarían aprisionadas en un modelo centrado únicamente en las posibles carencias o disfunciones de la persona e ignorarían que estas carencias pueden reflejar los efectos de disfunciones sociales.
  • Tiene mayor eficacia a largo plazo ya que modifica las condiciones sociales que dan origen a la desadaptación y desajuste, y trata de mejorar las condiciones que garantizan el bienestar futuro.

Estas cuatro potencialidades o ventajas de la perspectiva psicosocial son también aplicables a las acciones centradas en la vertiente positiva de la intervención, el desarrollo del bienestar, la calidad de vida y, en general, el desarrollo del ser humano.

REFERENCIAS

  • Arias Orduña, A. (2016). Psicología social aplicada (1a ed., reimp. ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.
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