Introducción Neuropsicología infantil

La neuropsicología infantil estudia las relaciones entre el cerebro y la conducta y las repercusiones cognitivas, emocionales y comportamentales que origina el daño cerebral temprano, dentro del contexto dinámico de un sistema nervioso en desarrollo (Anderson et al., 2001).

La emergencia de cualquier función cerebral depende de la maduración de circuitos neuroanatómicos especializados que inician su desarrollo en etapas prenatales y pasan por diferentes períodos críticos hasta completarse, lo que con frecuencia sucederá tras el nacimiento. Durante los períodos críticos, las estructuras cerebrales son especialmente sensibles a cualquier agente endógeno o exógeno que interfiera en su evolución, que puede llegar a modificar el patrón normal de desarrollo y provocar un retraso en la aparición de una función, un deterioro en su expresión o incluso su total desaparición.

La neuropsicología infantil se dedica especialmente al estudio de la población de niños con alteraciones del desarrollo. El abordaje neuropsicológico se realiza con un doble objetivo: la investigación y la clínica. Desde la investigación, la neuropsicología infantil estudia las repercusiones funcionales que tiene un cerebro con anomalías en su desarrollo. A su vez, las observaciones clínicas deben ser una fuente continua de nuevas preguntas y nuevos retos para la investigación.

Es una disciplina que está despertando muchísimo interés. Este interés creciente se debe, entre otras razones, al incremento en la supervivencia de la población infantil que nace con alteraciones en el desarrollo. Los avances de la medicina han conseguido que incluso niños con cardiopatías, parálisis cerebral infantil grave o prematuros extremos lleguen a sobrevivir. Una segunda razón del auge de la neuropsicología infantil puede encontrarse en los índices de fracaso escolar, en los que el diagnóstico neuropsicológico posibilita cada vez más encauzar el currículo personalizado del alumno.

La neuropsicología infantil estudia:

  • Las relaciones entre el cerebro y la conducta.
  • Las repercusiones cognitivas, emocionales y comportamentales que origina el daño cerebral temprano.
  • Dentro del contexto dinámico de un sistema nervioso en desarrollo.

La emergencia de cualquier función cerebral depende de la maduración de circuitos neuroanatómicos especializados:

  • Las áreas sensoriales y motoras se desarrollan antes que las del lenguaje y memoria.
  • Los 5 primeros años se requiere estimulación lingüística para que madure el circuito del lenguaje.
  • Las funciones ejecutivas son las últimas en completarse (el prefrontal no concluye su evolución hasta pasada la adolescencia).

Durante los periodos críticos:

  • Las estructuras cerebrales son especialmente sensibles a agentes endógenos o exógenos.
  • Pueden provocar un retraso en la aparición de la función, un deterioro en su expresión o su total desaparición.

El abordaje neuropsicológico se realiza con un doble objetivo:

  • Investigación: estudia las repercusiones funcionales que tiene un cerebro con anomalías en su desarrollo.
  • Clínica: mejora la evaluación y la intervención.

La neuropsicología tiene un interés creciente debido a:

  • Incremento de supervivencia de la población infantil que nace con alteraciones del desarrollo.
  • Los índices de fracaso escolar, pudiendo encauzar el currículo personalizado del alumno.

Referencias

  • Arnedo Montoro, M. (2018). Neuropsicología del desarrollo. Madrid: Médica Panamericana.
  • Apuntes Alicia Ferrer

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