LAS MEMORIAS DE LARGA DURACIÓN

Los seres humanos registran en su memoria de largo plazo (MLP) acontecimientos y hechos significativos, y son capaces de mantenerlos allí de un modo permanente, o casi permanente. La memoria contiene información no sólo sobre nuestras experiencias personales sino también sobre una gran cantidad de datos, hechos y sucesos distintos de nuestras propias experiencias. Si nos preguntan ¿Cómo se llama el Borbón que hizo un regalo de 60 millones de € a una en defraudar a una entrañable amiga? ¿Cuál es la capital de Europa?, ¿en qué ciudad se encuentra el Museo del Prado?, o ¿En qué año se proclama la República Española? Responderemos correctamente porque esta información forma parte de lo que Endel Tulving (1972) denominó memoria semántica.

Larry Squire (1987) propuso una clasificación de los sistemas de memoria que ha sido muy aceptada:

  • Memoria declarativa. Sus contenidos pueden ser traídos a la mente (ser declarados) mediante proposiciones o imágenes. Se trata de una memoria de hechos. Se divide en:
    • Memoria episódica. Es una memoria de los hechos pasados de la vida del sujeto que están fechados en el tiempo (autobiografía del sujeto).
    • Memoria semántica. Conocimiento del mundo y del lenguaje. Memoria que organiza información relacionada con hechos, conceptos y lenguaje.
  • Memoria procedimental. No está sujeta al concepto de capacidad, repetición y distracción, ni exige la integridad de la zona temporal medial del cerebro. Es una memoria de habilidades relacionada con el saber hacer las cosas. Incluye habilidades motoras y cognitivas, los fenómenos del priming, el condicionamiento clásico y otros tipos de memoria.
Clasificación memorias de larga duración de Squire (1987)

Sobre los contenidos de la memoria operan los procesos psicológicos de codificación, almacenamiento y recuperación. La información que se codifica superficialmente por sus características físicas se recuerda peor que la que se codifica por su significado. La organización del material que se desea aprender y retener produce mejor aprendizaje y recuerdo posterior.

No hay acuerdo sobre si el olvido se produce porque la información ha decaído por falta de uso, porque no podemos encontrar la clave con la que la almacenamos, o por la interferencia creada por otros materiales que aprendimos antes o después. La memoria de larga duración puede evaluarse con pruebas de:

  • Recuerdo libre. Se presenta el material a retener y después de un tiempo, se le pide a la persona que reproduzca el material en el mismo orden o en el orden que desee.
  • Recuerdo señalado. Después de la presentación de los estímulos, se proporcionan pistas que ayudan a recuperar la información almacenada en la memoria.
  • Reconocimiento. También llamada prueba antiguo-nuevo, hay que indicar ante cada estímulo si es un estímulo presentado previamente durante la fase de estudio (estímulo “antiguo”) o si es un estímulo no presentado (estímulo “nuevo”). Se presentan de uno en uno todos los elementos presentados previamente durante la fase de estudio junto con otros nuevos en un orden al azar.

Referencias

  • Resumen ALEJANDRA MENDIETA RADA
  • Resumen Laura Jerónimo Olaya
  • YouTube
  • Ballesteros Jiménez, S. (2017). Psicología de la memoria humana. Madrid: Universitas.

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