LAS MEMORIAS SENSORIALES

La información sensorial que llega a las diferentes modalidades permanece en los registros sensoriales durante menos de un segundo, y después decae y se pierde o continúa procesándose dentro del sistema cognitivo hasta pasar su contenido al siguiente almacén, la memoria a corto plazo.

Las memorias sensoriales están relacionadas con la percepción y tienen características diferentes en
función de la modalidad sensorial. Las más estudiadas fueron la memoria icónica (visual) y la memoria ecoica (auditiva) que son dos almacenes a muy corto plazo en los que se registra información sensorial captada a través de estas modalidades, para su análisis posterior. Cada modalidad dispone de su propio almacén sensorial. George Sperling (1960) para intentar aclarar a qué se debía la limitación del procesamiento de la información, uso un taquistoscopio, este aparato se utilizaba para presentar estímulos visuales (letras, números, figuras, caras, etc.) durante fracciones de segundo, con el fin de medir ciertos aspectos perceptivos. La duración de la información que llega a través de las distintas modalidades sensoriales permanece en este primer almacén durante menos de un segundo. Después la información decae o sigue procesándose dentro del sistema cognitivo. La capacidad de los seres humanos para procesar información es limitada como mostró la investigación de Sperling.

LA MEMORIA ICÓNICA Y MEMORIA ECOICA

Neisser (1967) denominó así a dos almacenes de corta duración en los que se registra información sensorial. En la memoria icónica, la información llega a través de la visión, mientras que, en la memoria ecoica, llega a través de la audición. Atkinson y Shiffrin en su modelo multialmacén, dejaron vacíos los huecos de otras memorias sensoriales. Los primeros estudios mostraron que la cantidad de información captada a partir de una breve exposición era de 4 o 5 elementos. Esta limitación podría deberse a dos causas: Una limitación de la atención o un fallo de la memoria.

El objetivo de Sperling, fue aclarar las causas de la limitación del procesamiento, detectado en el paradigma de informe parcial. El paradigma mostró que los participantes sólo eran capaces de informar correctamente de unos cuatro elementos, independientemente del número de elementos presentados y el tiempo de presentación (de 15 a 500 ms). La pregunta fue si la persona dispone de más información de la que realmente puede informar.

Sperling presentó taquistoscópicamente, durante 50 msg, tres filas de 4 letras, seguidas de un campo en blanco. Cuando pidió a los participantes que informaran de todas las letras que presentaba (informe total) Sperling encontró que eran capaces de informar correctamente de 4 ó 5 letras del total de letras presentado.

Con el procedimiento del informe parcial, quería averiguar si los participantes habían visto todas las letras presentadas (12 letras) pero las habían olvidado en el corto plazo de tiempo necesario para informar de las letras percibidas. En informe parcial los sujetos informan únicamente de las letras de una fila de las tres presentadas, no sabiendo de antemano qué fila era, para que no pudieran prepararse y que las letras debieran estar presentes en la memoria icónica para poder informar de la fila indicada. Después el experimentador indicaba mediante un sonido la fila de letras a informar. Un tono alto indicaba la fila superior, un tono medio la fila de en medio y un tono bajo la fila inferior.

Los resultados mostraron que con este paradigma los sujetos eran capaces de informar de tres de las cuatro letras de cada fila. Esto sugería que eran capaces de retener unas nueve letras de las doce (más que en informe total). Según Sperling, estos resultados eran la consecuencia del rápido decaimiento de la traza visual.

Sperling realizó varios experimentos sobre la memoria icónica. En otro experimento, manipuló el intervalo temporal entre la desaparición de las letras presentadas visualmente y la presentación de la señal auditiva que indicaba de qué línea se debía informar. Los resultados obtenidos cuando manipuló de manera sistemática la demora de la señal auditiva desde los -100 ms pre-estímulo a los 1000 ms post-estímulo se muestran en la Figura 2.6. Como puede apreciarse, cuanto más se retrasa la presentación de la presentación de la señal auditiva, el número de letras correctamente informadas es menor. Cuando la señal auditiva precedió a la presentación visual (-100 ms) la media del número de letras disponible fue aproximadamente de unas 10, lo que supone algo más del 80% del total de las letras presentadas. Sin embargo, la ventaja de la señal auditiva desciende progresivamente hasta aproximadamente los 500 ms de demora entre la desaparición de la información visual y la presentación de la señal auditiva. Este resultado parece indicar que la persistencia de la traza visual disminuye mucho después de unos 500 ms. A partir de un segundo, la ventaja del informe parcial ha desaparecido. La brevedad de la traza visual se ha estudiado también en diferentes poblaciones desde niños a ancianos, y se conoce como registro sensorial visual, memoria sensorial visual, o memoria icónica.

Averbach y Coriell (1961) presentaron un conjunto de letras brevemente y después presentaron una señal visual en la posición que ocupaba una de las letras. La tarea era nombrar la letra que ocupaba la posición de la señal visual, sin saber de antemano cuál era el estímulo del que tenían que informar. Obtuvieron resultados parecidos a los de Sperling: Cuando la señal visual se presentaba inmediatamente, informaban correctamente, pero a medida que se demoraba la presentación de la señal, la actuación del sujeto empeoraba. Según el modelo de las estructuras y procesos implicados en el paradigma de informa parcial de Sperling, cuando un patrón luminoso llega al sistema de procesamiento de la información, ésta se almacena durante menos de 500 ms en el almacén de la memoria icónica.

La información contenida en el almacén icónico es de naturaleza precategorial. El almacén mantiene los datos en bruto. Los sujetos extraen información sobre el contenido de este almacén creando una imagen visual de los elementos de la presentación visual para después examinarlos uno a uno de forma serial. Estas imágenes, consistentes en patrones de luz, están situadas en el almacén de reconocimiento en el que se atribuye un nombre a cada uno de los estímulos. Según Sperling, estos estímulos se registran por su sonido. A través de un proceso de repetición, los sujetos intentan retener los estímulos presentados (es un proceso lento, son necesarios más de 100 ms para repetir cada elemento). Esta información pasa después al almacén de información auditiva (AIA) que constituye una estructura semejante al almacén de información visual (AIV). La razón más importante para llegar a esta conclusión la encontró Sperling en que el número de errores cometidos era mayor cuando las letras (presentadas e informadas) tenían el mismo sonido, o un sonido parecido (i.e., la V y la B), que cuando sus rasgos visuales eran semejantes (i.e., la C y la G). Resultados experimentales posteriores parecían indicar que el almacén icónico puede registrar otras características de los estímulos, como su forma o su color.

El proceso representado por una “T” significa que el individuo traduce los estímulos del almacén de reconocimiento en una serie de movimientos que conducen a su escritura. Según Sperling:

  • Cuando se utiliza un informe total, la actuación es mala porque no tienen tiempo de explorar y reconocer los elementos antes de que se borren de la traza visual. Los elementos pueden ser mantenidos mediante la repetición, pero como es un proceso muy lento, sólo se pueden mantener unos cuantos.
  • En situaciones de informe parcial, los observadores pueden utilizar la señal que indica la parte de la estimulación de la que deben informar (señal anticipada). Inspeccionan sólo los elementos que aparecen en esa localización espacial, por lo que la imagen visual (icón) persiste lo suficiente como para que puedan informar.

MEMORIA ICÓNICA

Se caracteriza por su gran capacidad, su corta duración y su naturaleza precategorial.

  • La capacidad parece ser muy grande. La forma de calcular esta capacidad es siempre a partir de resultados del informe parcial. A partir del número de letras informadas correctamente se obtiene el porcentaje retenido del total presentado.
  • Los resultados experimentales, indican que la persistencia del icón es aproximadamente de 1 segundo y después la información contenida en este almacén desaparecería.
  • El contenido es precategorial. El procesamiento de la información está totalmente basado en los datos físicos de los estímulos. Es un procesamiento abajo-arriba, no contaminado por el conocimiento del individuo. Las categorías contenidas en la MLP no influyen en este nivel de procesamiento. El contenido de la memoria icónica debería estar formado por patrones de luz, en lugar de por letras o números. Lo que significa que todavía no ha sido interpretado, sino que se encuentra en un estado bruto y sin elaborar.

Para inferir la naturaleza precategorial de la información icónica, Sperling se basó en los resultados de un experimento en el que presentó en cada ensayo estímulos consistentes en letras y números. Su conclusión fue que las señales basadas en categorías no son efectivas y no influyen en los resultados. Estos resultados no concuerdan con otros estudios posteriores ya que Merikle (1980) estudió la influencia de la información categórica en un diseño en el que los ensayos de técnica de informe total y parcial se presentaron entremezclados y no separados por bloques. Merikle encontró el efecto de la superioridad del parcial sobre el total. Los resultados indican que las señales son igualmente efectivas, (basadas en rasgos físicos como en información categorizada).

Aunque en un principio se creyó que la información contenida en la memoria icónica era de naturaleza precategorial, resultados posteriores sugerían que los observadores utilizan también información significativa, como las categorías a las que pertenecen los estímulos, para la recuperación de estos en la condición de informe parcial.

El Valor del icón

El procedimiento del paradigma de informe parcial de Sperling ha servido para estudiar las principales características de la memoria icónica (de corta duración). Otros autores han propuesto que lo que se olvida a la hora de informar no es la información contenida en el estímulo, sino su localización espacial (Mewhort y Leppman, 1985). Algunos investigadores han cuestionado el valor de la memoria icónica fuera del laboratorio por su falta de valor ecológico, el principal argumento es que en la vida real no se presentan los estímulos y las escenas visuales de una forma tan breve. Otros investigadores (Coltheart, 1983) señalan que el icón se construye durante los primeros 15 ms de fijación ocular.

La existencia de un almacén de memoria sensorial visual fue muy aceptada entre los años 1960 y 1970. Sin embargo, años más tarde se propusieron varias interpretaciones alternativas (Coltheart, 1980; 1984; Dilollo, 1977; lrwin y Thomas, 2008; Mewhort, Marchetti, Gurnsey y Campbe ll, 1984; Yeomans e lrwin1 1985) que rechazaban la existencia de un único almacén precategorial como el propuesto por Sperling.

MEMORIA ECOICA

También registramos información auditiva después de que dicha información haya desaparecido. A este tipo de memoria de muy corta duración, Neisser (1967) le dio el nombre de memoria ecoica. Una diferencia entre la percepción visual y auditiva es que la auditiva se extiende en el tiempo (tiene carácter sucesivo en vez de simultáneo). Los diferentes sonidos de una palabra se pronuncian uno detrás de otro, siendo necesaria un tiempo para que puedan ser percibidos.

El primer trabajo de informe total y parcial en la modalidad auditiva fue el de Moray, Bates y Barnet (1965). Los participantes recibían 4 mensajes a través de unos auriculares, provenientes de 4 localizaciones espaciales distintas. En la condición informe parcial, cuatro luces que se encendían después de la presentación auditiva informaban cuál era el mensaje del que tenían que informar. En la condición informe total, tenían que informar de todos los mensajes recibidos. Los resultados mostraron que la ejecución en el parcial fue superior al total. Pero, no se manipuló el retraso de la señal visual.

En otro estudio posterior (Darwin, Turvey y Crowder, 1972) se manipuló el retraso de la señal en la condición parcial (la demora podía ser de 0, 1, 2 o 4 s) Los resultados del parcial fueron mejores que los del total. La ventaja del parcial disminuía con el retraso de la señal, hasta desaparecer al cabo de 4 s+- de demora. Estos resultados sugerían la existencia de un registro sensorial auditivo. La duración de la información en el almacén ecoico es más larga que la del icónico (de 2 s).

Críticas a la memoria ecoica. Aunque existe un consenso casi unánime sobre la existencia de un almacén ecoico, los teóricos discrepan sobre su naturaleza y sobre la duración del material almacenado en este almacén. Sin embargo, coinciden en aceptar que la duración de los estímulos auditivos en el almacén ecoico es más larga que la de los estímulos visuales en el almacén icónico. La función de los almacenes sensoriales consiste en prolongar durante un breve tiempo los estímulos, para asegurar su procesamiento posterior.

El efecto sufijo

El efecto sufijo es un fenómeno totalmente auditivo que no incrementa la carga de memoria porque el participante sabe perfectamente que se trata de un elemento irrelevante al que no debe prestar atención. Sin embargo, el sufijo produce un efecto importante en la memoria. El sufijo actúa como una máscara que interfiere la presentación de los últimos elementos de la serie retenidos en la memoria ecoica, muestra la existencia de un almacén acústico precategorial que puede retener estimulación auditiva no analizada durante varios segundos después de finalizar la presentación.

Crowder y Morton (1969) propusieron una teoría muy sugerente para explicar el efecto sufijo, muestra la existencia de un almacén acústico precategorial, capaz de retener la estimulación auditiva, no analizada, durante varios segundos después de la finalización del estímulo. Varios estudios sobre el efecto sufijo han mostrado que la información contenida en la memoria ecoica persiste durante bastante tiempo llegando en algunos casos hasta los 20 segundos. Es de naturaleza precategorial, el parecido físico entre el sufijo y los elementos a recordar es importante, cuando el sufijo es un tono, el efecto sufijo desaparece. Junto a estos resultados existen contrarios a la explicación del almacén precategorial auditivo, se ha encontrado que cuando el sufijo no se pronuncia, sino que la persona lee dicho sufijo por el movimiento de los labios del experimentador, este efecto sigue produciendo el deterioro del recuerdo de los últimos elementos de la serie.

MEMORIA SENSORIAL TÁCTIL

El número de estudios realizados en esta modalidad ha sido reducido. Bliss, Crane, Mansfield y Townsed (1966) realizaron un experimento en el que utilizaron las tareas de informe total y parcial mediante sensaciones en los dedos. Cada dedo de las dos manos (excepto el pulgar), lo dividieron en 3 zonas (superior, media e inferior), obteniendo 24 zonas. Los participantes fueron entrenados a asociar una letra del alfabeto con cada una de las 24 regiones.

  • En la condición informe total tenían que informar de todas las zonas que habían sido estimuladas.
  • En la condición informe parcial tenían que informar de la zona superior, media o inferior que habían sido estimuladas en función de una señal visual.

Los resultados mostraron una pequeña pero significativa ventaja de la condición parcial. Esta ventaja desaparecía cuando la señal visual se retrasaba más de 800 ms después de terminar la estimulación sensorial. En este estudio se incluyeron además de participantes con visión normal, dos participantes ciegos, uno congénito (de nacimiento) y otro tardío (desde los 14 años). Los resultados de estos dos participantes en la tarea de informe total y parcial son interesantes, ya que mientras el ciego tardío las realizó igual que el grupo de videntes, el ciego congénito actuó mucho mejor. Estos resultados parecen indicar que la memoria sensorial táctil puede mejorar cuando se entrena a través de la utilización continuada del tacto como modo de relacionarse con el mundo (Hill y Bliss, 1968). Sin embargo, los datos procedían de un único participante.

Referencias

  • Resumen ALEJANDRA MENDIETA RADA
  • Resumen Laura Jerónimo Olaya
  • Ballesteros Jiménez, S. (2017). Psicología de la memoria humana. Madrid: Universitas.
  • YouTube

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