LOS EFECTOS BENEFICIOSOS DEL AFECTO Y LAS EMOCIONES POSITIVAS

La idea de que experimentar frecuentemente un estado afectivo positivo facilita una adecuada adaptación a las circunstancias de la vida y a tener una buena salud física y mental ha llevado a realizar numerosas investigaciones, meta-análisis y revisiones cuantitativas, para verificar los efectos beneficiosos del afecto y las emociones positivas. 

Lyubomirsky y col. (2005). En su revisión cuantitativa examina exhaustivamente los posibles efectos beneficiosos del Afecto Positivo en diferentes dominios de la vida. Parte de la premisa de que el afecto positivo deriva y precede al éxito, en el sentido de que favorece que las personas tengan éxito en su vida, a la vez que el experimentar éxito hace que se sientan felices, ya que el éxito induce o aumenta el nivel de afecto positivo e intentan contestar preguntas mediante un metaanálisis examinando datos obtenidos a través de estudios transversales, longitudinales y experimentales: 

  • En los estudios transversales. Los resultados confirmaban la existencia de una relación entre afecto positivo (crónico y temporal) y diferentes indicadores de éxito valorados culturalmente que tenían efectos beneficiosos en los dominios del trabajo, las relaciones sociales y la salud. 

Para poder establecer la causalidad afecto positivo-éxito revisaron los resultados longitudinales y experimentales: 

  • En los estudios longitudinales. El afecto positivo “precede a importantes consecuencias e indicadores de éxito, incluyendo cumplimiento y productividad en el trabajo, relaciones satisfactorias, mejor salud física y mental y longevidad”. También confirmaban la hipótesis de que precede a conductas y recursos asociados con las autopercepciones positivas, la sociabilidad y la actividad, así como a indicadores de conductas pro-sociales, conductas de salud y afrontamiento. El afecto positivo temporal o a más largo plazo, suele preceder a características, recursos y conductas consideradas beneficiosas y deseables con las que correlacionan. 
  • En los estudios experimentales. El afecto positivo hacía que la gente se sintiera mejor cuando pensaba acerca de sí mismo, favorecía el recuerdo de información positiva, mejoraba cualitativamente las actividades sociales y las relaciones interpersonales, incrementaba la actividad física (niveles más altos de energía), aumentaba la generosidad, etc. 

Teniendo en cuenta los datos de los diferentes estudios, llegaron a la conclusión de que el afecto positivo promueve diferentes recursos, habilidad y conductas que favorecen el éxito en numerosos dominios de la vida, lo que sugiere que el afecto positivo puede en muchos casos, conducir a resultados positivos, en lugar de simplemente ser consecuencia de ellos. 

Pressman y Cohen (2005). En cuanto a las posibles consecuencias del afecto positivo sobre la salud, los datos de la revisión cuantitativa realizada por Pressman y Cohen (2005) confirman la existencia de una relación entre afecto positivo y diversas áreas de la salud. 

  • Los resultados de investigaciones prospectivas, con relación a la mortalidad y morbilidad (posibilidad de padecer una enfermedad), indican que el afecto positivo disminuye la tasa de mortalidad especialmente en personas mayores de 55 años que viven en la comunidad. No obstante, los estudios realizados con personas mayores internadas en centros asistenciales revelan que los altos niveles de afecto positivo están asociados con una mayor mortalidad, posiblemente al mayor deterioro de la salud que presentan con relación a las personas que viven en comunidad. 
  • Los datos de los estudios en los que se examina la relación Afecto positivo / Inicio de enfermedad, indican que el afecto positivo disminuye el riesgo de padecer una enfermedad o sufrir accidentes y también tiende a mejorar el estado general de salud. 
  • Los resultados de estudios prospectivos sobre supervivencia en grupos de personas que sufren una enfermedad grave sugieren que el afecto positivo tiene un efecto perjudicial en las personas que sufren enfermedades graves o están en una fase muy avanzada con pocas expectativas de supervivencia. Se atribuye a que el afecto positivo produce un optimismo irreal que los lleva a no seguir adecuadamente los tratamientos. Al contrario, sucede con personas que tienen más expectativas de supervivencia o menos graves: el afecto positivo tiene un efecto beneficioso o no tiene ningún efecto. En un meta-análisis más reciente de Chida y Steptoe se ha encontrado que el optimismo y el afecto positivo inciden favorablemente en la supervivencia de personas sanas y enfermas. 
  • Los resultados sobre en qué medida el afecto positivo influye en los síntomas físicos que las personas informan tener (sintomatología física auto-informada) ponen de manifiesto que el afecto positivo, inducido en el laboratorio o experimentado naturalmente, está relacionado con menor informe de síntomas físicos relacionados con enfermedad y con menor sensibilidad al dolor. Estos efectos se han encontrado en individuos sanos y personas enfermas y parece ser debido al modo en que las personas perciben su cuerpo. 

Pressman y Cohen proponen 2 vías que explicarían la relación entre el AP y la salud física: 

Modelo de Efecto Principal. Defiende que el afecto positivo incide directamente en la conducta y los sistemas fisiológicos de diferentes modos: 

  • Promueve comportamientos saludables (ej. incrementando la actividad física y la motivación para el cuidado personal). 
  • Disminuye la frecuencia cardiaca, la presión arterial y las concentraciones en sangre de hormonas como la adrenalina y la noradrenalina a través de su influencia en el SNS. 
  • Regula el nivel de cortisol, a través del eje hipotalámico-pituitario-adrenal. 
  • Influye en el sistema opiáceo, que afecta a la salud disminuyendo la actividad autónoma y endocrina. 
  • Incide en el funcionamiento del sistema inmune mediante el aumento de anticuerpos (inmunoglobulina A). 
  • Facilita el establecimiento de relaciones sociales que tiendes a disminuir el riesgo de morbilidad y mortalidad. 

Modelo de Amortiguación del Estrés.

A partir de la premisa de que el estrés psicológico provoca respuestas conductuales y fisiológicas que perjudican la salud, proponen que la afectividad positiva podría influir en la salud reduciendo o amortiguando el potencial efecto negativo que tiene la experiencia de acontecimientos estresantes. Es decir, la afectividad positiva hace que la persona tenga menos experiencias estresantes o conflictos en su actividad y relaciones sociales, a la vez que genera más recursos sociales que aumentan la percepción de capacidad para enfrentarse con éxito a las demandas de la situación. Asimismo, proponen que la afectividad positiva influye favorablemente sobre el sistema inmune y cardiovascular a través de su efecto sobre el SNA y el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal. 

En líneas generales la afectividad positiva tiene un efecto beneficioso sobre la salud. Sin embargo, algunos estudios muestran un efecto curvilíneo: los niveles moderados de AP son beneficiosos para la salud, pero tener altos niveles de afectividad positiva puede inducir a una cierta invulnerabilidad ilusoria que llevaría a la persona a en caso de enfermedad no seguir correctamente el tratamiento, a subestimar las potenciales amenazas y a utilizar estrategias de afrontamiento, en situaciones estresantes, no adecuadas. 

Howell y col (2007). Más recientemente, Howell y colaboradores (2007) realizaron un metaanálisis para investigar si el bienestar subjetivo (BS) predice un efecto positivo sobre la salud. Este trabajo está focalizado en el impacto de diferentes constructos positivos (satisfacción con la vida, optimismo, felicidad) sobre la salud. Investigan si el bienestar subjetivo (BS) predice un efecto positivo sobre la salud. 

Diferencias de este meta-análisis con respecto a la revisión cuantitativa de Pressman y Cohen: 

  • No se reduce a estudiar la afectividad positiva, utiliza otros constructos psicológicos positivos agrupados bajo el concepto de Bienestar Subjetivo
  • Incluye estudios que manipulan, simultáneamente, constructos psicológicos positivos y negativos. 
  • Calculan el efecto por separado para las relaciones bienestar subjetivo / salud y Malestar / salud. 

Resultados los estudios experimentales, ambulatorios y longitudinales

  • El bienestar subjetivo se relaciona positivamente con estados de salud temporales o más duraderos, aunque el efecto del bienestar subjetivo es mayor cuando nos referimos a la salud en términos de estados de corta duración en comparación a los de larga duración o crónicos, y con el control de los síntomas de la enfermedad. 
  • El efecto del bienestar subjetivo sobre la salud no se debe exclusivamente a que la enfermedad produce un deterioro de la salud, sino también a que el bienestar subjetivo ejerce un efecto beneficioso sobre la salud (el tamaño del efecto es similar para AMBOS, aunque en dirección opuesta1)
  • En cuanto a la incidencia de Variables Moderadoras en el efecto del bienestar subjetivo sobre la salud, encontramos: o El Nivel de Salud Inicial. El bienestar subjetivo tiene mayor incidencia, tanto a corto como a largo plazo, en las personas sanas, en el sentido de mejorar el funcionamiento físico. En personas enfermas el bienestar subjetivo amortigua el deterioro físico, porque incrementa el control de la enfermedad y el aumento de la supervivencia. 
  • La Edad y el Género. Con respecto a estas variables moderadoras los efectos del bienestar subjetivo tienden a mantenerse constantes: la edad modera la relación bienestar subjetivo / Reactividad cardiovascular y Fisiológica, en el sentido de incrementar el riesgo de sufrir algún accidente cardiovascular conforme aumenta la edad de la persona. 

El afecto positivo es un elixir mágico que conduce a mayor éxito profesional, mejores relaciones, mejor salud física…. aunque en situaciones en las que nos vemos obligados a reaccionar ante acontecimientos negativos, el AP no es la respuesta más funcional. Ser feliz también supone que la persona sepa reaccionar ante emociones negativas cuando sea apropiado hacerlo, regresando a un estado positivo cuando las condiciones mejoran. 

«No queda claro si cuando hablan de afectividad positiva se trata de una respuesta o un estímulo, y tampoco queda claro si la afectividad positiva conduce a un mayor éxito profesional, mejores relaciones, mejor salud física, o simplemente es consecuencia de ello. Mucha doctrina y pocas o ninguna evidencia científica». 

Referencias

  • Resumen Jovana RN (2017-18)
  • Resumen NESS Uned (2015-16)
  • Bermúdez Moreno, J., & e-libro, C. (2011). Psicología de la personalidad (1® ed.). Madrid: Universidad Nacional de Educación a Distancia.
  • UNED aLF

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