MÉTODO DE LOS AHORROS DE EBBINGHAUS

A Ebbinghaus se debe la intuición de que las ideas que habían sido conscientes en un momento dado no se perdían y aunque no pudieran observarse directamente, se encontrarían almacenadas en algún lugar. Estaba interesado en descubrir las leyes que regían la memoria humana. Para estudiar la memoria en el laboratorio, utilizó sílabas sin sentido formadas por consonante-vocal-consonante. Su método se conoce como el “método de los ahorros” y consistía en repetir una serie de veces, series de sílabas sin sentido y tratar de recordarlas en el mismo orden presentado después de distintos intervalos (20 minutos, 1 hora, 8 horas, 2 días, 5 días y 31 días). El método constaba de tres pasos principales:

  • Se medía el tiempo invertido en aprender por primera vez una determinada lista de palabras sin sentido.
  • Se medía la duración del re-aprendizaje de la misma lista en el mismo orden de presentación al cabo de distintos retrasos (20 minutos, 1 hora, 8 horas, 1 día, 2 días, 5 días, 31 días.
  • Finalmente se calculaba la diferencia entre los pasos 1 y 2.

Conclusiones:

  • Una lista de palabras sin sentido estaba aprendida cuando el sujeto del aprendizaje era capaz de realizar dos repeticiones de la lista en el mismo orden de presentación sin cometer ningún error.
  • Mostró que funciones mentales superiores como la memoria podían estudiarse en el laboratorio en condiciones simplificadas y controladas. Sus legados fueron:
    • La curva del olvido: muestra el deterioro que se produce en la memoria con el tiempo transcurrido desde el momento del aprendizaje.
    • La traza de memoria en el cerebro (concepto relacionado con la curva del olvido): Cuanto más fuerte sea, más largo será el periodo temporal que la persona será capaz de recordar la información.
  • La hora del día en la que se realiza el aprendizaje de la lista influye en el recuerdo posterior del material retenido. Encontró que recordaba mejor la lista si la aprendía por la mañana que si lo hacía por la tarde.
  • Mostró lo que ocurría cuando una lista de sílabas sin sentido era olvidada completamente. El material completamente olvidado lo aprendía de nuevo en unos cuantos ensayos, menos de los necesarios para aprender la lista la primera vez.
Curva del olvido de una lista de trigramas de letras sin sentido en función del retraso en la recuperación de la información según Ebbinghaus.

El modelo de Ebbinghaus era empirista basado en tres supuestos:

  • Las representaciones de la memoria (las sílabas sin sentido) tenían la forma de imágenes.
  • Cuando dos elementos se producen juntos, terminan asociándose en la memoria.
  • Las propiedades de un sistema psicológico complejo pueden estudiarse utilizando las unidades simples del sistema. Las funciones superiores (propiedades de la memoria) son lo mismo que las funciones inferiores del sistema (las sílabas sin sentido).

Según este modelo, cuando la persona intenta aprender un material mediante repetición, en una primera fase construiría una representación del material a retener en su memoria. En la segunda fase, el sistema se movería desde esta representación inicial a través de las conexiones o nexos asociativos formados durante el aprendizaje de la lista para llegar hasta el estímulo-objetivo que se desea recuperar y hacer consciente trayéndolo a la memoria. Los modelos asociativos modernos, asumen que el estímulo-objetivo se encuentra en la memoria a largo plazo y se llega hasta él utilizando las conexiones asociativas.

El enfoque metodológico de Ebbinghaus fue utilizado durante décadas, formándose lo que se conoce como tradición del aprendizaje verbal. Al principio los psicólogos siguieron utilizando las sílabas sin sentido, pero después se pasó a utilizar palabras porque no todas las combinaciones consonante-vocal-consonante se aprendían con la misma facilidad. Los estudios mostraron que las palabras de una lengua varían en función de distintos parámetros como el valor de la imagen, la concreción, la frecuencia de uso y el significado, de forma que las palabras con valores altos en estos parámetros se recuerdan mejor que las palabras con valores bajos.

Referencias

• Resumen ALEJANDRA MENDIETA RADA
• Resumen Laura Jerónimo Olaya
• Ballesteros Jiménez, S. (2017). Psicología de la memoria humana. Madrid: Universitas.

Deja un comentario

Ir al contenido