PERSPECTIVAS TEÓRICAS EN EL ESTUDIO DE LA FAMILIA

En la actualidad, los marcos conceptuales sobre la familia configuran un panorama teórico plural. Este es
un síntoma saludable puesto que la ciencia puede considerarse un tipo especial de actividad cultural y tal diversidad es un ejemplo del pluralismo cultural en la vida social contemporánea. Gracia y Musitu (2000), proponen categorías organizativas en función de los asuntos familiares que tratan (estructura, función, sistema o interacción) y del criterio epistemológico (más o menos cercanas al positivismo y al reduccionismo o al pospositivismo y al holismo). Así, la categoría de la familia como interacción aúna las teorías teorías de tradición microsocial e interaccionista (Interaccionismo simbólico, teoría del conflicto y teoría del intercambio). En la familia como sistema se integra la tradición más holística de las ciencias sociales (teoría del desarrollo, teoría de sistemas y modelos ecológicos). Gracia y Musitu distinguen una tercera categoría, la familia como construcción social, en la cual se recoge las aportaciones de tradición más pospositivista (fenomenología, etnometodología, teoría crítica y enfoques feministas). Estos últimos acercamientos surgen como reacción a un positivismo basado en la operacionalización de variables y la objetividad del investigador, que se considera insuficiente para comprender la complejidad de la vida familiar y que necesita otras perspectivas, como la hermenéutico-interpretativa y la crítico-emancipadora.

Perspectiva hermenéutico-interpretativa. Esta representada fundamentalmente por el análisis etnometodológico, se pretende lograr una comprensión intersubjetiva del objeto de estudio y acuerdos mutuos sobre los significados de lo familiar.
Perspectiva crítico-emancipadora. Representada fundamentalmente por los enfoques feministas, se pretende utilizar el conocimiento para transformar estructuras de género opresivas y lograr así mayor justicia y libertad para las familias.

Estos acercamientos pospositivistas contienen ideas que mejoran la calidad de las preguntas y explicaciones para el estudio de la familia, así como la relevancia práctica de la ciencia social de la familia, aunque no han logrado desplazar los planteamientos teóricos más tradicionales.

Familia como interacción

En la categoría interacción se encuentra la tradición microsociológica e interaccional en el estudio de la familia, según la cual la esencia de la vida social es la interacción entre individuos, mientras que las estructuras supraindividuales, como la familia o el Estado, serían cristalizaciones de esta interacción, la sociedad está formada por personas y grupos que se encuentran en interacción con el objetivo de lograr sus metas, para lo cual elaboran ciertos patrones o formas culturales que facilitan esa tarea. Un ejemplo de creación de esos patrones de interacción sería la familia. La interacción es el concepto que articula la relación entre el individuo y la sociedad, entre lo psicológico y lo sociológico, y es el fundamento de importantes teorías en psicología social.

Interaccionismo simbólico

El interaccionismo simbólico es uno de los principales enfoques teóricos en el estudio de la familia. El artículo de Burgess (1926) «La familia como una unidad de personalidades en interacción», fue la primera
aplicación formal del interaccionismo al estudio de la familia. El núcleo fundamental de principios compartidos por los interaccionistas simbólicos queda resumido en palabras de Munné (1996): «lo más característico y singular del comportamiento humano es que interactúa mediante comunicaciones simbólicas. Esto requiere redefinir la situación en que se actúa, así como actuar asumiendo y teniendo en cuenta los comportamientos que son esperados por los demás en la situación. Los significados de las acciones pueden mantenerse, modificarse o crearse por los actores, los cuales son así artífices activos de la vida social. Todo ello configura en la persona un self (un yo) o mediador entre esta y la organización social».

Los interaccionistas simbólicos se interesaron por conceptos como la identidad y los roles familiares. La interacción cotidiana entre los miembros de la pareja y entre padres e hijos constituye la vida familiar. Los integrantes de la familia desarrollan, gracias a esta intensa interacción, una concepción de sí mismos y de identidad familiar, y un sentido de responsabilidad hacia los otros significativos que se expresa en los roles familiares. En este proceso, si la socialización es efectiva, la adopción y el desempeño de los roles se convierte en un componente importante del self. Los adultos se adscriben nuevas definiciones sociales como padre o madre y los hijos desarrollan definiciones de sí mismos como un reflejo de la medida en que están satisfaciendo las expectativas parentales. Las familias crean su vida familiar buscando y negociando un consenso satisfactorio acerca de sus situaciones; lo importante no es si la definición de su situación familiar es válida o moralmente apropiada en un contexto determinado, sino que esta sea compartida por los miembros del grupo.

Conceptos básicos del interaccionismo simbólico
Self
Roles
Socialización:

Teoría del conflicto

Los teóricos del conflicto consideran que este es una característica de la estructura de los grupos que, además, tiene un papel positivo cuando se logra mayor unidad en el grupo. Las tendencias hacia el orden y hacia el conflicto son inevitables en la existencia social. Frente a una imagen de la familia como una unidad social bien integrada, armoniosa y enriquecedora para sus integrantes, los teóricos de la familia comenzaron a aceptar que la familia, como grupo social e institución social, podía poseer características que explicaran que variables de la estructura del grupo familiar (número de personas que la integran, edad y género) y de la estructura de la situación (competición o cooperación en el logro de los intereses de sus integrantes) estuvieran relacionadas con el grado de conflicto familiar y explicaran que el conflicto fuese una parte fundamental y normal de su realidad (Farrington y Chertok, 1993).

Comenzaron a incluirse en el estudio de la familia cuestiones como los conflictos entre padres e hijos, entre los miembros de la pareja o entre hermanos, la agresión en las relaciones familiares, la distribución desigual de poder en función del género o la edad y el manejo del conflicto con la negociación con objeto de mantenerlo en unos niveles aceptables para sus integrantes. De todos los grupos sociales que se pueden estudiar, la familia es un laboratorio único en que existen conflictos intensos y pueden convivir el amor y el apoyo con el odio y la violencia (Klein y White, 1996).

Teoría del intercambio

Esta perspectiva se relaciona con la búsqueda del placer, la evitación del dolor y el cálculo racional de costes y beneficios en las relaciones sociales. Utiliza la metáfora económica, según la cual las relaciones sociales son como una extensión de los mercados, donde cada individuo actúa en función del propio interés con el objetivo de maximizar sus beneficios. Se asume que la familia debe proporcionar recompensas a sus integrantes, tanto en las relaciones de pareja como en las relaciones entre padres e hijos. Entonces, puesto que se vive en entornos sociales, como la familia, caracterizados por la interdependencia, se necesita la cooperación para intercambiar recursos con los demás. En las relaciones familiares (largo plazo) se está dispuesto a asumir algunas pérdidas en el presente porque se espera un cómputo positivo en el futuro.

Esta perspectiva ofreció en la década de 1970 nuevas herramientas conceptuales para analizar áreas tradicionales, como la satisfacción y la estabilidad familiar o las relaciones intergeneracionales. Así, por ejemplo, en el área de la satisfacción marital y el divorcio, Lewis y Spanier (1982) propusieron los siguientes elementos de análisis: recompensas internas a la relación diádica (atracción y fortaleza del vínculo), costes en la relación (tensiones y conflictos), costes externos (presiones sociales para permanecer casados o barreras legales a la disolución) y recompensas externas (existencia de una alternativa de recompensa). Dependiendo del equilibrio entre costes y recompensas/internos y externos, se podía predecir la satisfacción y probabilidad de disolución de la pareja. Sabatelli y Shehan (1993), aplicaron este esquema a relaciones percibidas como claramente desventajosas o peligrosas desde el exterior, como es la violencia marital, donde es posible que condicionantes externos, como las elevadas presiones sociales o barreras contra la disolución de la pareja y/o la ausencia de alternativas de recompensa, mantengan la relación.

Familia como sistema

La concepción de la familia como un sistema enmarcaba a los teóricos de la familia de la década de los 80, en una tradición holística en las ciencias sociales.

En palabras de Blanco (1995), el holismo sociológico tiene tres características principales:

  • Ratifica la existencia de entidades totales o fenómenos supraindividuales.
  • Dichas entidades poseen propiedades distintas de las que poseen los elementos que las forman y surgen como rasgos emergentes de la interacción entre estos elementos.
  • Las propiedades emergentes tienen la facultad de definir las relaciones entre los individuos dentro del grupo.

Estas tres características y la idea de que la familia es similar a un sistema vivo que trata de mantener el equilibrio ante las presiones del ambiente son los puntos fundamentales en común entre las siguientes teorías.

Teoría del desarrollo familiar

Esta teoría se centra en la interacción de los miembros de la familia en relación con su ambiente externo y, sobre todo, en relación con su ambiente interno, en los cambios sistemáticos que experimentan las familias a medida que van desplazándose a lo largo de los diversos estadios de su ciclo vital, que son precipitados por las necesidades biológicas, psicológicas y sociales de sus miembros (p. ej., el nacimiento de un hijo o la jubilación).

Cárter y McGoldrick (1989)señalan las siguientes etapas del desarrollo familiar: formación de la pareja, familias con hijos pequeños, familias con hijos en edad escolar, familias con hijos adolescentes, salida de los hijos del hogar o nido vacío y jubilación. El paso de un estadio a otro ocurre cuando se producen cambios en la composición y estructura familiar, lo que implica, a su vez, una serie de efectos en su funcionamiento y bienestar. Los cambios provocan crisis familiares que requieren la resolución de una serie de tareas u objetivos que deben alcanzarse para pasar con éxito al siguiente estadio y mantener así el equilibrio familiar. Actualmente deben hacerse las pertinentes adaptaciones del modelo para dar cabida a la variedad de formas familiares en las sociedades contemporáneas.

Teoría de los sistemas familiares

La teoría general de sistemas se basa en nuevas ideas que surgen después de la segunda guerra mundial.

  • Desde la cibernética, Wiener (1948) formula el Principio de feedback o retroalimentación de la información de un sistema.
  • Desde la biología, Bertalanffy (1975), señala la importancia de comprender las propiedades de las totalidades frente al aislamiento de sus elementos.

Bateson, Don Jackson o Watzlawick llevan la aplicación de la teoría general de sistemas al estudio de las familias. Es uno de los principales marcos conceptuales en el estudio de la familia hasta la actualidad.
Desde esta perspectiva, una familia puede considerarse como un sistema porque:

  • Los integrantes se consideran partes mutuamente interdependientes.
  • Para adaptarse a los cambios, externos e internos, incorpora información de su medio, toma decisiones, trata de responder, obtener feedback de su éxito y modificar su conducta si es necesario.
  • Tiene límites permeables que la distinguen de otros grupos sociales.
  • Debe cumplir ciertas funciones para sobrevivir, como el mantenimiento físico y económico y la reproducción, socialización y cuidado emocional de sus miembros.

En síntesis, la familia quedó definida como un sistema social abierto, dinámico, dirigido a metas y autorregulado.

Conceptos básicos de la teoría de sistemas familiares
SistemaEs la unidad básica de análisis, un conjunto de elementos en interrelación entre sí y con el
ambiente. En una familia, los elementos componentes serían las personas que la integran. En palabras de Minuchin y Fishman (2004) «la familia es un grupo natural que en el transcurso del
tiempo ha elaborado pautas de interacción (regularidades observables). Estas pautas o reglas de interacción constituyen la estructura familiar, que rige a su vez el funcionamiento de los miembros, define su gama de conductas y facilita su interacción recíproca. La familia necesita de una estructura viable para desempeñar sus tareas esenciales que son apoyar la individuación de sus miembros al tiempo que proporciona un sentimiento de pertenencia».
Jerarquía la familia es un sistema jerárquicamente organizado, comprende subsistemas más pequeños (el marital o hermanos) y está en sistemas más amplios (la comunidad).
Límites Definen el sistema en relación con el ambiente y la diferenciación dentro del sistema entre los diferentes subsistemas. En función de su grado de permeabilidad, regulan el flujo de información entre el ambiente y el sistema y entre los distintos subsistemas.
FeedbackSistema de control; un circuito cerrado de información que devuelve al sistema parte de su
output en forma de input. Puede ser de dos tipos: el feedback negativo corrige cualquier desviación y mantiene una homeostasis (p. ej., cuando se trata de corregir la desviación de algún miembro respecto a las reglas y valores familiares); el feedback positivo amplía las desviaciones, lo que conlleva la pérdida de estabilidad y el cambio o morfogénesis (p. ej., cuando las familias tienen que innovar soluciones frente a nuevos problemas). La supervivencia del sistema depende de un adecuado equilibrio entre estabilidad y
cambio.

Ecología del desarrollo humano

Representación gráfica de la ecología del
desarrollo humano, según Urie Bronfenbrenner.

Surge en las ciencias sociales, y emplea los principios ecológicos para comprender y explicar la organización social humana. Urie Bronfenbrenner (1979), tiene una visión similar a la teoría de los sistemas familiares, pero con un marcado énfasis en la interacción con el entorno externo. Trató de unir el desarrollo ontogenético del individuo con la interacción con el ambiente para desarrollar una ecología del desarrollo humano y de la familia. Para este investigador, la familia no existe como unidad independiente de otras organizaciones sociales; la relación del sistema familiar con el entorno es de influencia recíproca, en un proceso continuo de adaptación mutua. Así, el desarrollo individual debe entenderse en el contexto de este ecosistema, donde la persona crece y se adapta mediante intercambios con su ecosistema inmediato (la familia) y ambientes más distantes, como la comunidad. En este ecosistema humano se pueden distinguir cuatro contextos distintos, pero interrelacionados entre sí.

Conceptos básicos de la ecología del desarrollo humano
Microsistema Conjunto de interacciones entre la persona en desarrollo y su entorno más inmediato. La familia es el principal microsistema del niño y comprende las interacciones entre este y sus padres y hermanos. Otro microsistema relevante sería la guardería o la escuela, que comprende las interacciones del niño con profesores e iguales.
Mesosistema Conjunto de interrelaciones entre los principales escenarios o microsistemas de la
persona en desarrollo, como las interrelaciones entre la familia y la escuela.
Exosistema Definen el sistema en relación con el ambiente y la diferenciación dentro del sistema entre los diferentes subsistemas. En función de su grado de permeabilidad, regulan el flujo de información entre el ambiente y el sistema y entre los distintos subsistemas.
MacrosistemaRepresenta los valores culturales, sistemas de creencias y sucesos históricos (guerras, desastres naturales, etc.) que pueden afectar a los otros sistemas ecológicos de la persona. Por ejemplo, la aprobación cultural del castigo o las creencias hacia la infancia pueden tener importantes efectos en las pautas de crianza de los padres hacia el niño en desarrollo.

Referencias

  • Arias Orduña, A. (2016). Psicología social aplicada (1a ed., reimp. ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Apuntes Aitziber Laguardia
  • YouTube

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