Relaciones interpersonales y práctica deportiva

En el ámbito deportivo se desarrollan numerosas relaciones interpersonales que condicionan el rendimiento, como la relación entre el entrenador y el deportista, la relación entre la familia y el deportista o las relaciones entre deportista y deportista. La relación entre el entrenador y el deportista ha recibido gran atención en la psicología social del deporte y se ha estudiado desde tres perspectivas diferentes (Serpa, 1999):

  • Aproximación socio-emocional. Se centra en el componente emocional derivado de la interacción entre el entrenador y el atleta y en las consecuencias positivas y negativas que esta produce sobre el comportamiento del deportista.
  • Aproximación organizacional. Entiende los deportes colectivos como organizaciones y estudia la relación entre el entrenador y el atleta desde la perspectiva líder-miembro del equipo. Según el modelo multidimensional de liderazgo en el deporte de Chelladurai (1978), la efectividad del liderazgo depende de características asociadas con la situación, con el líder y con los miembros del equipo que interaccionan para producir tres tipos de conducta: la requerida, la preferida y la real. El rendimiento y la satisfacción del grupo en cuanto a la ejecución serán altos cuando estos tres tipos de conducta sean congruentes entre sí.
  • Aproximación comportamental. Analiza comportamientos concretos durante el entrenamiento o la competición y utiliza como métodos principales la observación, los cuestionarios y las entrevistas con los atletas. Según el modelo mediacional de Smoll y Smith (1989), la efectividad del liderazgo se encuentra mediada por la interpretación que hacen los atletas del comportamiento del entrenador ya que sobre la base de esa interpretación desarrollan una evaluación afectiva acerca de tal comportamiento.

Respecto a la relación entre los padres y el deportista, la influencia de la familia sobre la participación y el éxito en el deporte de los jóvenes deportistas es notable, principalmente durante la infancia y la adolescencia. Algunos estudios han demostrado que la implicación de los padres en las actividades deportivas de sus hijos condiciona su nivel de disfrute y participación (Babkesy Weiss, 1999). No obstante, otros estudios demuestran que estos efectos se deben más bien a la evaluación subjetiva que los jóvenes deportistas hacen de la implicación de sus progenitores (Kanters, Bocarro y Casper, 2008).

Finalmente, debe considerarse la relación entre deportista y deportista. Las relaciones entre pares durante la infancia y la adolescencia son un componente clave de la experiencia deportiva. La aceptación social y la afiliación se encuentran entre los factores clave para iniciarse en el deporte (Weiss y Ferrer- Caja, 2002). También se ha encontrado una fuerte relación entre la competencia física real y percibida de los niños deportistas y la aceptación por parte de sus compañeros de equipo (Weiss y Duncan, 1992). También se ha demostrado que los adolescentes que creen ser evaluados como competentes por sus pares muestran un mayor afecto positivo relacionado con el rendimiento deportivo (Duncan, 1993).

REFERENCIAS

  • Arias Orduña, A. (2016). Psicología social aplicada (1a ed., reimp. ed.). Madrid: Editorial Médica Panamericana.

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