TEORÍA SINTÉTICA DE LA EVOLUCIÓN (neodarwinismo)

En la primera mitad del siglo xx se sucede toda una serie de descubrimientos en el campo de la Genética, la Sistemática y la Paleontología que consolidan definitivamente la Teoría de la Evolución por selección natural. El factor principal fue el redescubrimiento de las leyes de Mendel, que marca el desarrollo de la Genética y la solución a las dos cuestiones principales que Darwin dejó pendientes: cómo se generara la variabilidad y cómo se hereda. La teoría sintética defiende que los cambios graduales y la selección natural sobre ellos son el mecanismo principal del cambio evolutivo.

Bajo el nuevo prisma de la Genética, las variaciones sobre las que actúa la selección natural tienen su origen en, por un lado, los pequeños cambios producidos por mutación en el material hereditario y, por otro, en la recombinación génica que ocurre en los organismos que se reproducen sexualmente.

Aportes de la genética:

  • La aparición de nuevos alelos que se heredan independientemente (Leyes de Mendel).
  • Cada individuo representa una muestra única y aleatoria de los alelos existentes en la población.
  • Se produce un cambio en las frecuencias genotípicas y alélicas de la población que, junto con otros factores provocan la aparición de nuevas especies.

Por su parte, la Sistemática experimenta durante esa primera mitad del siglo XX, un notable cambio al interpretar los resultados de la actividad taxonómica a la luz de la teoría de la evolución por
selección natural.

Aportes de la sistemática:

  • La variación geográfica: la especie se convierte en un conjunto de variedades distribuidas geográficamente que reflejan las diferentes adaptaciones a los ambientes locales por los que se distribuye.
  • El aislamiento geográfico: Las barreras geográficas impedirán el intercambio de genes entre dos poblaciones de una misma especie. Si el período de tiempo del aislamiento es suficientemente largo, las posibles adaptaciones junto con el aislamiento reproductivo llevarán a la aparición de nuevas especies.

La Paleontología es una herramienta indispensable para poner de manifiesto el hecho de la evolución. Los datos aportados por el registro fósiles fueron interpretados hasta comienzos del siglo XX de formas muy diversas. La obra de George G. Simpson, Tempo and mode in evolution (1944), sienta las bases de esta nueva concepción de la Paleontología, y señala que los datos paleontológicos constatan el hecho de la evolución.

La síntesis de la labor de Darwin con los trabajos procedentes de la Genética, la Zoología, la Paleontología o la Botánica produce un contexto coherente e inteligible del cambio evolutivo. Este nuevo marco es el que recoge la Teoría Sintética de la Evolución o Teoría Neodarwinista, para la cual “La evolución orgánica constituye una serie de transformaciones parciales o completas e irreversibles de la composición genética de las poblaciones, basadas principalmente en interacciones alteradas con el ambiente. Consiste principalmente en radiaciones adaptativas a nuevos ambientes, ajustes a cambios ambientales que se producen en un hábitat determinado y el origen de nuevas formas de explotar hábitats ya existentes. Estos cambios adaptativos dan lugar ocasionalmente a una mayor complejidad en el patrón de desarrollo, de las reacciones fisiológicas y de las interacciones entre las poblaciones y su ambiente”. Dobzhansky, Ayala, Stebbings y Valentine (1977).

REFERENCIAS

  • Abril Alonso, A. (2016). Fundamentos de psicobiología (UNED (Sanz yTorres). Alcorcón (Madrid): Sanz y Torres.
  • Apuntes Tania
  • YouTube

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